Deportes — 11.01.2026 —
Unión y un mercado de pases en pausa: cautela, espera y un plantel por completar
Con la pretemporada ya en marcha, el Tatengue apenas sumó una incorporación y mantiene negociaciones trabadas. La estrategia actual refleja un escenario económico ajustado y decisiones aún pendientes.
Por: santotoméaldía /
Con la pretemporada 2025 ya en marcha, Unión transita un mercado poco movimiento y muchas definiciones pendientes. A diferencia del último verano, el club apenas sumó a Matías Mansilla y todavía no logró avanzar en incorporaciones que refuercen sectores clave del equipo. La ausencia de competencia internacional, sumada a un contexto económico restrictivo, explica en gran parte un escenario donde la prioridad parece ser no cometer errores más que acelerar decisiones.
El mercado de verano suele ser el momento en el que los clubes apuestan fuerte para armar la base de su plantel. En Unión, esa lógica hoy aparece alterada. El receso largo ya no muestra la intensidad de otros años y, con el correr de los días, la sensación de espera comienza a pesar tanto como la prudencia financiera.
De un mercado activo a uno condicionado
El contraste con el último mercado largo resulta inevitable. En aquel verano, la dirigencia rojiblanca apostó por reforzar todas las líneas y asegurar futbolistas con contratos extensos, en una señal clara de planificación deportiva.
En ese proceso llegaron delanteros como Marcelo Estigarribia y Agustín Colazo, ambos con vínculos hasta 2028, el arquero Thiago Cardozo, con contrato vigente hasta ese mismo año, y el volante ofensivo Franco Fragapane, quien firmó hasta 2026. Fue un mercado que combinó ambición, previsión y objetivos concretos.
Hoy, el escenario es muy distinto. Con los trabajos físicos en marcha, las gestiones por un volante central y un volante externo no logran destrabarse, y el plantel continúa incompleto en puestos sensibles.
A la espera de una venta
El margen de acción de Unión parece estar directamente ligado a una eventual transferencia que permita generar recursos. En ese contexto aparecen nombres como Mateo Del Blanco y Valentín Fascendini, además del caso de Kevin Zenón, por quien el club conserva un porcentaje de una futura venta.
Hasta que alguna de esas situaciones se defina, la estrategia parece ser aguardar. Una postura que, si bien responde a una lógica económica, expone el riesgo de llegar al inicio de la competencia oficial con poco tiempo para corregir falencias.
Un mercado que refleja el momento del club
Más allá de los nombres propios, el mercado de pases funciona como un termómetro institucional. En Unión, el actual receso deja en evidencia un presente atravesado por limitaciones financieras, donde la planificación deportiva depende casi exclusivamente de movimientos externos.
El desafío será encontrar el equilibrio entre la cautela y la necesidad de reforzar el plantel, para que la espera no termine condicionando el rendimiento cuando la competencia ya esté en marcha.







