Internacionales — 13.08.2026 —
Mercosur-China: Brasil impulsa un acuerdo comercial, pero persisten resistencias dentro del bloque
Lula y Xi Jinping coincidieron en acelerar las negociaciones, en un escenario marcado por los aranceles estadounidenses y el creciente intercambio con China. Sin embargo, el inicio formal de las conversaciones requiere el respaldo de todos los socios del Mercosur.
Brasil y China buscan acelerar las negociaciones para alcanzar un acuerdo de libre comercio entre el gigante asiático y el Mercosur, una iniciativa que cobró nuevo impulso en medio de la creciente tensión comercial entre el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y Estados Unidos por la imposición de aranceles a productos brasileños.
El eventual acuerdo, sin embargo, todavía enfrenta importantes obstáculos dentro del propio bloque sudamericano. Para iniciar negociaciones formales se necesita el respaldo de todos sus integrantes con derecho a voto y Argentina y Paraguay se han mostrado hasta ahora reticentes a avanzar hacia un tratado de libre comercio con China.
El nuevo impulso quedó reflejado después de una conversación telefónica de una hora que mantuvieron Lula y el presidente chino, Xi Jinping, el pasado 26 de julio. Tras el contacto, el Gobierno brasileño informó que ambos mandatarios coincidieron en que “acelerar las negociaciones para un acuerdo entre Mercosur y China es importante”.
La posibilidad involucra actualmente a los cinco integrantes con derecho a voto del bloque: Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Por esa razón, el entendimiento político entre Brasilia y Beijing no resulta suficiente para abrir por sí solo una negociación formal.
Un mensaje en medio de la tensión con Estados Unidos
El acercamiento se produce en un escenario de creciente tensión comercial entre Brasil y Estados Unidos. Samina Sultan, especialista en política económica europea y comercio exterior del Instituto Económico Alemán (IW), consideró que el acercamiento entre Brasil y China constituye, por el momento, fundamentalmente “una señal política”.
“China y Brasil le están enviando un mensaje a Estados Unidos, a raíz de los aranceles. Podemos hacer las cosas de otra manera”, interpretó la especialista, aunque advirtió que todavía existe una distancia considerable entre ese entendimiento político y la concreción de un tratado.
La relación entre Brasilia y Washington volvió a tensionarse luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenara en julio nuevos aranceles punitivos contra Brasil.
Lula cuestionó públicamente esa política y planteó que las compañías brasileñas buscarán alternativas frente a las restricciones estadounidenses. “Las empresas brasileñas reemplazarán a sus proveedores estadounidenses con socios de otras regiones”, escribió el mandatario.
También reclamó relaciones internacionales basadas en “socios confiables y predecibles”.
Crece el comercio entre Brasil y China
El acercamiento político se desarrolla sobre una relación económica que ya presenta un fuerte crecimiento.
De acuerdo con datos del Ministerio de Comercio de Brasil, el intercambio de mercancías entre Brasil y China aumentó 15,9% durante el primer semestre de 2026 respecto del mismo período del año anterior.
En sentido contrario, el comercio bilateral entre Brasil y Estados Unidos cayó 12,8% durante ese mismo período.
China ya es el principal socio comercial tanto de Brasil como del Mercosur, una posición que explica el interés por profundizar la relación económica entre ambas partes.
Las advertencias sobre un eventual acuerdo
Sin embargo, una mayor apertura comercial hacia China también genera interrogantes por su posible impacto sobre las industrias sudamericanas.
Un estudio de la Asociación Empresarial Brasileño-China (CEBC) advierte sobre el riesgo de que la elevada competitividad de los productos chinos provoque desequilibrios comerciales y pérdidas de producción y empleo.
Esas preocupaciones habían llevado anteriormente al propio Lula a mantener una posición crítica frente a la posibilidad de establecer un tratado de libre comercio con Beijing. El cambio de postura del mandatario brasileño en medio de las tensiones con Estados Unidos generó cuestionamientos y abrió nuevamente el debate sobre las consecuencias que podría tener el acuerdo.
También existen posiciones críticas entre especialistas. El análisis plantea que la fuerte presencia de productos chinos en los mercados internacionales podría representar un riesgo para determinados sectores productivos de los países del Mercosur.
El consenso dentro del Mercosur, la primera barrera
Más allá de las señales políticas entre Lula y Xi Jinping, el primer desafío será alcanzar un consenso entre los integrantes del Mercosur.
Brasil aparece actualmente como uno de los principales impulsores de la iniciativa, pero Argentina y Paraguay mantienen reparos, mientras que las negociaciones formales requieren la conformidad de todos los miembros con derecho a voto.
Por eso, aunque la disputa arancelaria con Estados Unidos y el creciente peso comercial de China dieron un nuevo impulso al proyecto, un acuerdo de libre comercio entre Beijing y el Mercosur todavía se encuentra en una instancia política preliminar y deberá superar las diferencias internas del bloque antes de convertirse en una negociación concreta.







