Nacionales — 02.02.2026 —
Marco Lavagna renunció a la dirección del Indec tras seis años al frente del organismo
Su salida se produce tras la implementación de la nueva canasta con la que se mide la inflación. La dimisión se conoció este lunes.
El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), cargo que ocupaba desde diciembre de 2019. La salida fue confirmada por fuentes del organismo, aunque no se informaron oficialmente los motivos de la decisión.
Lavagna deja el puesto pocas semanas después de la puesta en marcha de la nueva canasta con la que se mide el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que comenzó a aplicarse este mes y cuyos efectos se reflejarán en la inflación de enero.
El ahora exdirector había asumido al inicio de la gestión de Alberto Fernández y, pese al cambio de signo político tras la llegada de Javier Milei a la presidencia, continuó al frente del organismo gracias a su perfil técnico. Anteriormente se había desempeñado como diputado nacional.
En su despedida, dirigida a los trabajadores del Indec, Lavagna destacó los avances logrados durante su gestión y sostuvo que fueron “seis años de mucho trabajo y enormes desafíos”. También subrayó la importancia de seguir fortaleciendo el sistema estadístico nacional y agradeció el compromiso del personal del instituto.
De manera transitoria, el número dos del organismo, Pedro Ignacio Lines, quedará a cargo de la conducción.
La renuncia se produce en un contexto de malestar en distintos sectores de la administración pública por el congelamiento salarial. En los últimos meses también dejaron sus cargos otros funcionarios del Indec, entre ellos la exdirectora del IPC y el responsable de la Encuesta Permanente de Hogares.
Durante los últimos meses, el Indec trabajó en la actualización de la canasta utilizada para medir la inflación. El principal cambio es la incorporación de la estructura de consumo surgida de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, en reemplazo de la anterior, basada en datos de 2004.
La modificación implica una nueva ponderación de los distintos rubros que componen el índice. Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles pasan de representar el 9,4% al 14,5% del total, lo que incrementa el impacto de las tarifas en el resultado general. Transporte también aumenta su peso, al igual que Comunicaciones y Educación.
En cambio, Alimentos y Bebidas reduce su participación relativa dentro de la canasta, mientras que otros rubros como Indumentaria también pierden peso. Según analistas, el efecto de la nueva metodología dependerá de qué sectores registren mayores aumentos: si los servicios suben más que los bienes, la inflación medida podría resultar superior a la que hubiera arrojado la fórmula anterior.







