Internacionales — 26.05.2026 —
El Papa advirtió sobre los riesgos de la inteligencia artificial concentrada en pocas manos
Al cumplirse 135 años de la histórica Rerum novarum, el Pontífice presentó “Magnifica humanitas”, un documento que reflexiona sobre los desafíos éticos, sociales y políticos que plantea la revolución tecnológica.
El papa León XIV publicó su primera encíclica, titulada “Magnifica humanitas”, un documento centrado en el impacto de la inteligencia artificial y los desafíos que la transformación digital plantea para la humanidad. La presentación coincidió con el 135° aniversario de la encíclica Rerum novarum, considerada uno de los pilares de la doctrina social de la Iglesia.
En el texto, el Pontífice plantea que el desarrollo tecnológico representa una oportunidad, pero advierte que debe estar orientado al servicio de las personas y del bien común. En ese sentido, sostiene que la inteligencia artificial no es un mal en sí misma, aunque tampoco puede considerarse una herramienta neutral, ya que responde a quienes la diseñan, financian, regulan y utilizan.
A lo largo de cinco capítulos, León XIV retoma principios históricos de la Doctrina Social de la Iglesia, como la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social, el valor del trabajo y la paz, y los vincula con los desafíos de la era digital.
Uno de los principales llamados del documento apunta a evitar que el conocimiento y las nuevas tecnologías queden concentrados en manos de unos pocos actores económicos o políticos. Según el Papa, esa situación podría profundizar desigualdades y ampliar la brecha entre quienes tienen acceso a las herramientas digitales y quienes quedan excluidos.
Además, el Pontífice reclamó la creación de un código ético compartido para la inteligencia artificial, basado en criterios de justicia social y control democrático. “No sirve una IA más moral si esa moral la deciden unos pocos”, señala el documento.
Otro de los aspectos destacados es la preocupación por el uso de la inteligencia artificial en ámbitos militares. León XIV sostuvo que es necesario “desarmar la IA”, alejándola de las lógicas de competencia bélica, económica y tecnológica, para impedir que se convierta en un instrumento de dominación.
La encíclica también aborda cuestiones vinculadas al trabajo. Allí advierte que la automatización y los sistemas inteligentes pueden generar nuevas formas de exclusión laboral si el desarrollo tecnológico se orienta únicamente a la reducción de costos y al aumento de beneficios. En contrapartida, propone que la innovación tenga como eje la dignidad de las personas y no solo la eficiencia.
En materia educativa, el Papa reivindicó el papel de la escuela como espacio de formación crítica y alertó sobre los riesgos de una dependencia excesiva de las tecnologías. Incluso planteó la necesidad de aprender una suerte de “ayuno de la inteligencia artificial”, para preservar la capacidad de reflexión, creatividad y pensamiento autónomo.
La encíclica también dedica apartados a la comunicación digital, la protección de datos personales, la lucha contra la desinformación y la defensa de la libertad individual frente a sistemas capaces de recopilar, analizar y condicionar comportamientos mediante algoritmos.
Con “Magnifica humanitas”, León XIV inaugura su pontificado con una reflexión sobre uno de los fenómenos más influyentes de la actualidad. El documento plantea que el verdadero desafío no pasa por frenar el avance tecnológico, sino por garantizar que ese progreso contribuya al desarrollo humano, la justicia social y la construcción de una sociedad más inclusiva.







