Internacionales — 25.09.2026 —
Putin sube los impuestos en Rusia para sostener el gasto de la guerra en Ucrania
El nuevo paquete tributario alcanzará a ahorristas, inversores, empresas mineras y capitales de países considerados “no amistosos”. El presupuesto ruso prevé un fuerte aumento del déficit para 2027.
El Gobierno de Vladímir Putin decidió aumentar distintos impuestos en Rusia como parte de un paquete presupuestario destinado a reforzar los ingresos del Estado y sostener, entre otras partidas, el gasto en defensa y seguridad vinculado con la guerra en Ucrania. La reforma alcanzará a ahorristas e inversores, empresas mineras y metalúrgicas, operaciones comerciales con el exterior y capitales provenientes de países considerados “no amistosos” por Moscú.
El paquete fue presentado por el Ministerio de Finanzas ruso cinco días después de las elecciones legislativas, en las que el partido oficialista Rusia Unida obtuvo el 58% de los votos, en unos comicios que estuvieron acompañados por denuncias sobre falta de transparencia.
Las modificaciones forman parte del proyecto presupuestario para el período 2027-2029 y abarcan los ingresos financieros, las actividades extractivas y distintas operaciones comerciales transfronterizas. Según el Gobierno ruso, los nuevos recursos permitirán afrontar las obligaciones sociales del Estado, las necesidades de defensa y seguridad y los programas destinados a quienes participaron de la denominada “operación militar especial”, el término utilizado oficialmente por Moscú para referirse a la invasión de Ucrania.
El aumento de la presión tributaria llega en un escenario de creciente desequilibrio entre los ingresos y los gastos públicos. Para 2027, el proyecto contempla ingresos por 43,3 billones de rublos y gastos por 48,8 billones, lo que llevaría el déficit al 2,2% del Producto Interno Bruto (PIB). La cifra prácticamente duplica la previsión incluida en el anterior plan trienal, que estimaba un déficit del 1,2%.
Una de las principales razones detrás de las necesidades de financiamiento es el elevado gasto militar. Durante el primer semestre de 2026, Rusia destinó 10,687 billones de rublos a la guerra y a la producción de armamento, un 30% más que durante el mismo período del año anterior. El incremento representó unos 2,46 billones de rublos adicionales.
Entre las modificaciones tributarias, el Gobierno propone aumentar la carga sobre determinados ingresos pasivos de los ciudadanos, como dividendos, intereses obtenidos por depósitos, ganancias derivadas de la venta de valores, activos digitales y propiedades. Esas rentas pasarán a tributar con una escala de entre 13% y 22%, en línea con el esquema progresivo del impuesto sobre la renta personal vigente en Rusia.
La reforma contempla, sin embargo, algunas excepciones. Se mantendrá la exención para los depósitos inferiores a un millón de rublos, unos 10.400 euros, y para las personas que participaron en la guerra en Ucrania. Las autoridades estiman que el cambio alcanzará a unos seis millones de personas, alrededor del 6% de la población rusa.
El paquete también establece un impuesto del 15% sobre los rendimientos de los fondos mutuos, que alcanzará a distintos vehículos de inversión colectiva. La medida se suma a los cambios introducidos en los últimos años en el sistema tributario ruso, que estableció una tasa progresiva sobre los ingresos personales con un máximo del 22%.
Otro de los sectores alcanzados será el de los inversores extranjeros procedentes de países considerados “no amistosos”, entre ellos los integrantes de la Unión Europea, Reino Unido y Estados Unidos. Para ellos, el impuesto sobre los dividendos depositados en las denominadas cuentas C aumentará del 15% al 35%.
Las cuentas C fueron creadas para concentrar pagos adeudados a inversores extranjeros después de que Rusia impusiera restricciones a las transferencias internacionales. Los fondos depositados allí solo pueden utilizarse para determinadas operaciones dentro del país, salvo que sus titulares obtengan una autorización especial para transferirlos al exterior.
La reforma también alcanzará a empresas mineras y metalúrgicas. El proyecto contempla una tasa del 30% sobre los ingresos adicionales de determinadas compañías del sector de los metales y un gravamen del 20% para los productores de oro. El Ministerio de Finanzas justificó estas medidas en la fuerte suba registrada por las cotizaciones internacionales de los metales durante el último año.
Rusia es actualmente el segundo productor mundial de oro y el Gobierno también planteó aumentar la carga tributaria sobre las ganancias extraordinarias de empresas metalúrgicas y químicas. Con estas medidas, Moscú busca ampliar la recaudación y reducir el impacto del déficit en un presupuesto cada vez más condicionado por el costo de la guerra y el gasto en defensa.







