Nacionales — 12.09.2026 —
En un año se perdieron 116.866 puestos de trabajo registrado en Argentina
Los datos del SIPA muestran una caída del empleo asalariado, principalmente en el sector privado. Industria, comercio y construcción estuvieron entre las actividades más afectadas.
El mercado laboral argentino volvió a mostrar señales de deterioro: en el último año se perdieron 116.866 puestos de trabajo registrado en el país, según los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) publicados por la Secretaría de Trabajo. La caída se concentró principalmente en el empleo asalariado privado y afectó con mayor fuerza a sectores como la industria, el comercio y la construcción.
El informe, correspondiente a junio, contabilizó 12.773.395 trabajadores registrados en todo el país. La cifra representó una reducción de 15.583 puestos respecto de mayo, en la serie desestacionalizada, equivalente a una baja del 0,1%. En la comparación interanual, el retroceso fue de 0,9% frente a los 12.890.261 trabajadores registrados de junio de 2025.
La mayor parte de la pérdida se produjo en el sector privado, que registró 6.261 puestos menos que en mayo y acumuló una caída de alrededor de 121.000 empleos en doce meses, equivalente al 1,9%. El empleo público también se redujo: fueron 5.127 puestos menos en relación con mayo y 30.059 menos en el último año (-0,9%).
El deterioro no fue uniforme entre las distintas actividades. En los últimos doce meses, las mayores caídas se registraron en la industria manufacturera (-4,5%), intermediación financiera (-4,1%), comercio y reparaciones (-3,1%), explotación de minas y canteras (-2,6%) y transporte, almacenamiento y comunicaciones (-2%).
Para el economista Claudio Caprarulo, director de la consultora Analytica, los datos muestran que el mercado laboral “profundiza su deterioro” y que la destrucción de empleo asalariado privado lleva 13 meses consecutivos. También señaló que la caída se produjo en 14 provincias, entre ellas Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
En la misma línea, la economista Melisa Sala, de LCG, sostuvo que las medidas implementadas para favorecer la contratación formal no lograron modificar la tendencia. Según explicó, la caída de la actividad continúa impactando especialmente sobre los sectores intensivos en mano de obra, como la industria, el comercio y la construcción.
Mientras disminuye el empleo asalariado, otras modalidades de trabajo registrado muestran un comportamiento diferente. En junio había 2.206.800 monotributistas, unos 4.400 más que en mayo y 42.000 más que un año atrás, lo que representa un crecimiento interanual del 1,9%.
También aumentó levemente el número de trabajadores incluidos en el monotributo social, que pasó de 226.500 a 227.300 personas en el último año, mientras que los trabajadores de casas particulares llegaron a 442.900, unos 3.500 más que en junio de 2025.
La Secretaría de Trabajo señaló que el empleo asalariado formal privado mantiene una tendencia descendente desde septiembre de 2023. Tras una fuerte caída durante el primer trimestre de 2024 y una posterior estabilización, el empleo tuvo una recuperación moderada hacia fines de ese año, permaneció prácticamente sin cambios durante los primeros meses de 2025 y volvió a retroceder a partir de junio de ese año.







