Internacionales — 09.05.2026 —
Asumió el nuevo primer ministro de Hungría tras 16 años de gobierno de Orbán
Péter Magyar tomó posesión tras una victoria que le dio mayoría parlamentaria de dos tercios. Prometió restaurar instituciones democráticas y recomponer el vínculo con la Unión Europea.
Péter Magyar asumió este sábado como nuevo primer ministro de Hungría, marcando el inicio de una etapa política tras 16 años de gobierno de Viktor Orbán. La llegada al poder del dirigente de centroderecha se produjo luego del triunfo de su partido Tisza en las elecciones del mes pasado, en las que superó ampliamente a la formación nacionalista-populista Fidesz.
La victoria otorgó a Tisza una mayoría parlamentaria de dos tercios, lo que le permitirá impulsar cambios profundos en el sistema político e institucional del país. Con 141 de las 199 bancas del Parlamento, el oficialismo contará con una posición dominante para revertir reformas implementadas durante la gestión anterior.
Durante la ceremonia de investidura, celebrada en el Parlamento y acompañada por miles de simpatizantes en la plaza Kossuth, Magyar prometió restaurar los controles institucionales, fortalecer el Estado de derecho y avanzar en medidas contra la corrupción. En su discurso, aseguró que el país inicia “un nuevo capítulo” y llamó a la unidad nacional tras años de fuertes divisiones políticas.
El nuevo primer ministro también planteó la necesidad de recomponer la relación con la Unión Europea, que durante el mandato de Orbán atravesó tensiones recurrentes. Entre sus prioridades figura destrabar cerca de 17.000 millones de euros en fondos comunitarios que permanecen congelados por cuestionamientos vinculados al Estado de derecho y la transparencia.
Magyar, abogado de 45 años y fundador de Tisza en 2024, ingresó al Parlamento junto a su bloque legislativo, mientras que por primera vez desde 1990 Orbán no ocupa una banca en la Cámara. El nuevo escenario político modifica el equilibrio interno y también la dinámica dentro de la UE, donde Hungría había mantenido posiciones críticas en decisiones clave, especialmente en relación con el apoyo al bloque a Ucrania.
En el plano institucional, el flamante jefe de Gobierno adelantó que impulsará cambios en organismos estatales, incluyendo la eventual revisión de nombramientos realizados por la administración anterior. Asimismo, anunció la creación de una oficina destinada a investigar posibles irregularidades en la gestión de fondos públicos y reiteró su compromiso de garantizar mayor transparencia.
Magyar cerró su mensaje destacando que el nuevo rumbo no puede basarse solo en el cambio político, sino también en un proceso de reconciliación nacional. “No puede haber justicia sin confrontar el pasado”, afirmó ante los legisladores, en el inicio formal de una nueva etapa en la historia política húngara.







