Nacionales — 01.02.2026 —
El cine argentino en alerta ante el tratamiento de la reforma laboral en el Senado
Con el reinicio de las sesiones extraordinarias, el Congreso debatirá una reforma que incluye artículos que modificarían el sistema de financiamiento del cine y otros organismos culturales. El sector advierte sobre un posible desfinanciamiento.
Este lunes se reinicia el período de sesiones extraordinarias en el Congreso de la Nación y uno de los temas centrales será la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, un proyecto que no logró ser tratado a fines del año pasado y que ahora llega al Senado. Más allá de los cambios en materia laboral, la iniciativa volvió a encender las alertas en el sector cultural, en particular en el ámbito del cine argentino.
La preocupación se concentra en los artículos 195 y 196 del proyecto, que proponen derogar puntos clave de la Ley de Fomento de la Actividad Cinematográfica Nacional (Ley N° 17.741) y eliminar gravámenes que hoy financian distintos organismos culturales. Según advierten referentes del sector, estas modificaciones implicarían un desfinanciamiento directo del cine nacional.
El artículo 195 apunta al corazón del sistema de fomento audiovisual, ya que plantea la eliminación del Fondo de Fomento Cinematográfico, creado como parte de la Ley de Cine y consolidado en 1994. Este fondo se nutre, entre otros recursos, del 10% del valor de las entradas de cine, el 10% de la venta de videogramas y el 25% de lo recaudado por el ENACOM. De aprobarse la reforma, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) perdería su fuente de financiamiento propia y quedaría sujeto exclusivamente a partidas del presupuesto nacional.
Desde el oficialismo, la senadora Patricia Bullrich sostuvo en diciembre que “no hay un desfinanciamiento, sino un cambio de sistema”. Sin embargo, desde el propio INCAA y las entidades del sector remarcan que el Fondo de Fomento es la herramienta clave que garantiza previsibilidad, autonomía y continuidad para la producción audiovisual.
En tanto, el artículo 196 propone eliminar gravámenes a los servicios de comunicación audiovisual, recursos que hoy sostienen organismos como el Instituto Nacional del Teatro (INT), el Instituto Nacional de la Música (INAMU) y el Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual (FOMECA). Para el sector cultural, esta medida ampliaría el impacto negativo más allá del cine.
Desde la industria audiovisual, las críticas fueron contundentes. Juan Schnitman, director e integrante del Colectivo de Cineastas, señaló que “no hay ningún beneficio para el contribuyente y sí un daño concreto para una industria que está tratando de sobrevivir”. En la misma línea, Vanesa Pagani, presidenta de APIMA, advirtió que la eliminación del fondo “beneficia al sector privado en detrimento de una industria que genera empleo registrado, inversión y proyección internacional”.
Daniel Pensa, presidente de la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica (CAIC), remarcó que el presupuesto asignado al INCAA ya presenta una reducción significativa respecto de lo solicitado por el organismo, lo que profundiza la incertidumbre. “Sin el Fondo de Fomento, el cine argentino dependerá exclusivamente de decisiones presupuestarias del Estado”, sostuvo.
El debate se da además en un contexto de cambios recientes en el funcionamiento del INCAA, como la modificación de la cuota de pantalla, la eliminación de la media de continuidad y la disolución del Comité de Precalificación, medidas que ya habían generado preocupación en el sector.
Desde la industria también señalan que el sistema de fondos de fomento es una práctica extendida a nivel internacional, con ejemplos en países como España, Francia, Brasil y Uruguay, donde el apoyo estatal al audiovisual es considerado una herramienta estratégica de desarrollo económico y cultural. Incluso dentro del país, provincias como Córdoba y Buenos Aires avanzaron recientemente con fondos propios de promoción audiovisual.
Ante este escenario, referentes del sector cultural anunciaron acciones públicas y movilizaciones en coincidencia con el tratamiento de la reforma laboral. Advierten que, de aprobarse los artículos cuestionados —reenumerados como 210 y 211 en el dictamen—, el cine nacional enfrentará un escenario incierto y sin una herramienta central de financiamiento.
Con el inicio del debate en el Senado, las sesiones extraordinarias se perfilan como un punto de inflexión no solo para la política laboral, sino también para el futuro del sector cultural argentino.







