Internacionales — 22.09.2026 —
“Escuela criminal”: Uruguay alerta por la influencia de bandas brasileñas vinculadas al narcotráfico
Un informe de Inteligencia del Ministerio del Interior advirtió sobre la influencia del PCC, Os Manos y otras organizaciones brasileñas en grupos que operan en la frontera. La Policía señaló que sus métodos son replicados por pequeñas bandas uruguayas.
Un informe de Inteligencia elaborado por el Ministerio del Interior de Uruguay advirtió sobre la influencia que las organizaciones criminales brasileñas ejercen en el país y señaló que sus métodos estarían siendo replicados por grupos locales. Según el documento, presentado ante el Mercosur y difundido por el diario uruguayo El País, las bandas que operan en la frontera funcionan como una “escuela criminal” para organizaciones más pequeñas.
El informe pone especial atención sobre el Primer Comando Capital (PCC), la organización criminal brasileña con mayor cantidad de integrantes presos en Uruguay: son 51 de los 88 brasileños privados de libertad identificados como miembros de organizaciones criminales.
La Policía uruguaya comenzó a realizar un seguimiento específico del PCC dentro de las cárceles en 2023. Uno de los principales hallazgos se produjo en mayo de 2025, durante una requisa en uno de los establecimientos penitenciarios considerados de mayor peligrosidad. Allí fue encontrado un teléfono celular que contenía comunicaciones entre integrantes de la organización.
En el dispositivo funcionaba un grupo de WhatsApp denominado “Sistema do Uruguay”, integrado por ocho personas. De las conversaciones, según el informe, surgieron datos sobre integrantes del grupo, sus conexiones, dominios y áreas de influencia dentro y fuera de las cárceles, además de códigos y reglamentos internos utilizados por la organización.
La presencia y capacidad operativa atribuida al PCC también aparece vinculada a un episodio ocurrido en febrero de este año, cuando un grupo de delincuentes intentó asaltar un banco mediante la construcción de un túnel subterráneo. Algunos de los imputados en esa investigación fueron identificados como integrantes de la organización brasileña.
La presencia de las bandas brasileñas
El sistema penitenciario uruguayo cuenta con alrededor de 17.000 personas privadas de libertad, de las cuales unas 420 son extranjeras. Entre ellas hay 190 brasileños y 74 argentinos, mientras que el resto se distribuye entre ciudadanos de otros países de la región y España.
Dentro del grupo de brasileños, el Ministerio del Interior identificó a 88 personas vinculadas con organizaciones criminales. Además de los 51 integrantes del PCC, el relevamiento menciona a 19 miembros de Os Manos, nueve del Primer Comando da Fronteira (PCF), siete de Os Tauras y dos de Bala Na Cara.
Según el documento citado por El País, Os Manos controla parte de la actividad criminal en la frontera con Brasil desde 2017, luego de una disputa de poder con Bala Na Cara. Se trata, de acuerdo con el informe, de una de las organizaciones más grandes y estructuradas de Río Grande do Sul, que extendió sus vínculos hacia Uruguay. Su principal área de influencia dentro del país estaría ubicada en Rivera.
El informe también menciona la presencia del Primer Comando da Fronteira (PCF), detectada formalmente en Uruguay desde 2025. Aunque su principal zona de operaciones se encuentra en la frontera, la Policía identificó movimientos hacia Maldonado y Montevideo, con actividad en barrios periféricos de la capital como Manga, Nuevo Capra y Los Sueños.
La influencia de esta organización también aparece en una investigación por narcotráfico de 2022. En aquel momento, un grupo de entre cuatro y cinco personas vinculadas a bandas de Maldonado ingresaba droga a la cárcel de Las Rosas. Durante una inspección fueron incautados más de 2.200 kilos de cocaína, distribuidos en ladrillos que llevaban el logo del PCF y ocultos en el interior de una estufa a leña.
La frontera, un punto clave
El Ministerio del Interior uruguayo aclara en su documento que hasta el momento no fueron detectadas operaciones que permitan afirmar una actividad directa de estas organizaciones dentro de las cárceles del país.
Sin embargo, la Policía considera que la influencia de las bandas brasileñas se manifiesta de otra manera. Según explicaron las autoridades, las organizaciones de la frontera funcionan como una “escuela criminal”, ya que sus formas de organización y sus métodos son incorporados por grupos más pequeños.
El informe identifica tres zonas consideradas estratégicas: Rivera-Santana do Livramento, Aceguá y Chuy. En esos puntos fronterizos, según la publicación de El País basada en el documento oficial, pequeñas organizaciones uruguayas y brasileñas estarían “copiando la forma de operar” de estructuras mayores como el PCC y Os Manos, especialmente para actividades vinculadas al narcotráfico.
El fenómeno también permitiría explicar, de acuerdo con la evaluación de la Policía uruguaya, cómo las dinámicas criminales que se desarrollan en la frontera terminan repercutiendo dentro de los centros penitenciarios, aun cuando no exista evidencia de una estructura formal de esas grandes organizaciones funcionando directamente en las cárceles.







