Nacionales — 17.08.2026 —
Alerta en la industria metalúrgica: produjo 4,4% menos en julio y usó apenas el 39,2% de su capacidad
La actividad del sector acumuló una caída del 5,5% en los primeros siete meses del año y la utilización de las instalaciones se ubicó en uno de sus niveles históricos más bajos.
La actividad metalúrgica volvió a mostrar señales de debilidad en julio y encendió una nueva alerta sobre uno de los sectores clave de la industria argentina. Según el informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la producción cayó 4,4% interanual y acumuló una contracción del 5,5% en los primeros siete meses de 2026.
En la comparación con junio, el sector prácticamente no mostró cambios: registró una mejora de apenas 0,1%. De acuerdo con ADIMRA, el nivel de actividad se mantiene en un piso históricamente bajo, con una demanda que continúa sin mostrar señales claras de recuperación.
Uno de los datos que mejor refleja el escenario es el de la utilización de la capacidad instalada. Durante julio, las empresas metalúrgicas utilizaron apenas el 39,2% de sus instalaciones, lo que significa que más del 60% de la capacidad productiva permaneció ociosa.
Además, el indicador cayó 6 puntos porcentuales respecto de julio de 2025 y alcanzó un nivel similar al registrado durante la salida de la pandemia en 2020. Para ADIMRA, se trata de una muestra del reducido nivel de utilización del aparato productivo.
El retroceso alcanzó a la mayoría de las ramas metalúrgicas. Bienes de Capital registró la mayor caída interanual, con un 9,5%, seguido por Maquinaria Agrícola (-7,7%), Equipos y Aparatos Eléctricos (-4,3%) y Equipamiento Médico (-3,9%).
También tuvieron resultados negativos Carrocerías y Remolques (-3,4%), Otros Productos de Metal (-1,7%) y Fundición (-1,5%). Autopartes fue la única rama que mostró una mejora frente al mes anterior, con una suba del 1,9%, aunque acumula una caída del 3,1% en los últimos seis meses.
El deterioro también se observó al analizar las distintas cadenas de valor. Todas registraron caídas por segundo mes consecutivo, con Consumo Final a la cabeza (-9,6%), seguida por Construcción (-8,2%), Agrícola (-7,9%) y Minería (-6,4%).
Petróleo y Gas presentó una baja del 4,4%, mientras que Energía Eléctrica cayó 3,2%. También retrocedieron Alimentos y Bebidas (-2,6%) y la cadena Automotriz (-1,1%).
La situación tuvo además un impacto sobre el empleo. Según el relevamiento de ADIMRA, la cantidad de puestos de trabajo en las empresas metalúrgicas cayó 2,2% interanual en julio, mientras que frente a junio se registró una disminución del 0,2%.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, describió el panorama como un escenario de producción estancada y niveles de productividad históricamente bajos. Según planteó, la retracción de la demanda genera incertidumbre y dificulta que las empresas puedan proyectar una recuperación.
En ese contexto, Del Re sostuvo que resulta necesario desarrollar herramientas que incentiven la inversión y permitan sostener el empleo dentro del entramado industrial.
La caída también alcanzó a las principales provincias metalúrgicas. Córdoba registró el mayor retroceso, con una baja interanual del 7,9%, principalmente por el desempeño de la maquinaria agrícola y las autopartes. En Buenos Aires, la actividad cayó 5,8%, mientras que Mendoza registró una baja de 4,6% y Entre Ríos, de 4,2%.
Santa Fe presentó la caída más moderada entre las provincias relevadas, con un retroceso del 3,8%. En el territorio santafesino, el resultado estuvo determinado principalmente por las bajas en equipos y aparatos eléctricos y en maquinaria agrícola.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco muestran un cambio significativo. Según el relevamiento de ADIMRA, 7 de cada 10 empresas no esperan modificaciones en sus niveles de producción durante el próximo trimestre.
El dato refleja que, pese a la leve mejora mensual de julio, la industria metalúrgica continúa operando con una fuerte capacidad ociosa, producción en retroceso y sin señales contundentes de recuperación de la demanda interna.







