Interés General — 29.05.2026 —
Cuestionamientos a la reforma del Plan Director: “El abandono de la ciudad no se debe a la falta de actualización”
Ernesto Larumbe, presidente de la Vecinal Sarmiento y uno de los pocos vecinalistas que participaron de las jornadas abiertas, cuestionó el desarrollo del proceso de reforma, pidió mayor discusión pública y expresó reparos sobre la posibilidad de habilitar construcciones en altura.
El presidente de la Vecinal Sarmiento, Ernesto Larumbe, formuló una serie de cuestionamientos al proceso de reforma del Plan Director que impulsa el Municipio y sostuvo que los problemas estructurales de la ciudad no pueden atribuirse a la antigüedad de la normativa urbana vigente.
Larumbe participó esta semana de las dos jornadas abiertas desarrolladas en la Vieja Usina, donde también expuso su posición durante el espacio destinado a intervenciones de actores locales. En una entrevista concedida este viernes a Nova al Día, por Radio Nova 97.5, planteó que hasta el momento no existe un debate concreto sobre el contenido de la reforma y advirtió sobre las consecuencias que, a su criterio, podría tener una eventual flexibilización de las normas para construir edificios en altura.
“Nadie debe llamarse a engaño de que el abandono que sufre la ciudad se debe a la no actualización del Plan Director”, afirmó. Y agregó: “El abandono y el deterioro que parece no tener fin se debe pura y exclusivamente a la negligencia de la política que ha gestionado el municipio en los últimos tiempos”.
En ese sentido, consideró que la situación actual de la ciudad está vinculada a “la desidia con que se han abandonado cosas importantes referidas a la estructura de los servicios públicos” y sostuvo que “la reforma del Plan Director no es que va a solucionar los problemas que hemos tenido hasta aquí”.
“No ha habido discusión hasta aquí”
Al referirse a las jornadas organizadas por el Municipio, Larumbe reconoció que las exposiciones vinculadas al urbanismo pueden resultar interesantes desde el punto de vista conceptual, aunque cuestionó que sean interpretadas como una instancia de validación ciudadana del proceso. “Las charlas sobre urbanización que hemos presenciado pueden ser interesantes, pero no puede tomarse como sustento de la aprobación ciudadana”, señaló.
Además, afirmó que “no ha habido discusión hasta aquí, no sabemos qué es lo que se pretende hacer” y cuestionó algunos de los conceptos planteados durante los encuentros. “No podemos aceptar que con elementos triviales, como dejar de ser una ciudad chata o la necesidad de crear ciudades compactas, pretendan lograr la aceptación de la ciudadanía”, expresó.
Según el dirigente vecinal, uno de los puntos centrales del debate debería pasar por conocer con precisión cuáles serán las modificaciones que se propondrán y qué posición asumirán los concejales al momento de analizarlas. “Los concejales, que son los que en definitiva van a decidir sobre estas cosas, deberían exponer los argumentos por medio de los cuales tomarán sus decisiones”, sostuvo.
Preocupación por los edificios en altura
Uno de los principales cuestionamientos planteados por Larumbe está relacionado con la posibilidad de que una futura reforma habilite una mayor densificación urbana y construcciones en altura en distintos sectores de la ciudad. “Una cosa es romantizar dejar de vivir en una ciudad chata y otra enfrentarse con la realidad de que demuelan la casa de al lado y planten un edificio de 20 pisos”, manifestó.
El vecinalista señaló que la habilitación del nuevo puente y la mejora en la conectividad con la capital provincial podrían generar una mayor demanda habitacional en la ciudad, aunque advirtió que eso no implica necesariamente modificar el perfil urbano tradicional.
“Nosotros no queremos estos edificios en altura”, afirmó. Y agregó: “Consideramos que hay una cantidad de terrenos ociosos donde las constructoras pueden hacer excelentes negocios construyendo con las normativas que existen y sin alterar de manera seria la fisonomía de la ciudad”.
En esa línea, también cuestionó el modelo de desarrollo urbano observado en algunos sectores de la ciudad de Santa Fe. “Lo que está ocurriendo en Santa Fe realmente es caótico; en algunos lugares ni siquiera hay espacio para estacionar”, aseguró.
Asimismo, sostuvo que muchos vecinos temen que las decisiones sobre el futuro crecimiento urbano se adopten sin contemplar suficientemente el impacto que podrían tener sobre la calidad de vida de quienes ya residen en la ciudad.
“Tenemos experiencia en muchas ocasiones de la manera irresponsable que la política toma decisiones sin tener en cuenta los intereses y las condiciones de vida de los ciudadanos”, afirmó.
Baja participación y ausencia de la oposición
Consultado sobre la participación en las jornadas abiertas, Larumbe indicó que observó la presencia de algunos representantes vecinales, aunque consideró llamativa la escasa intervención de otros sectores políticos. “Había varios vecinalistas. No puedo precisar el número, pero cuatro o cinco han estado asistiendo”, señaló.
Sin embargo, remarcó la ausencia de referentes opositores. “No he observado ni la presencia ni la participación activa de la oposición. Hasta este momento luce como una iniciativa exclusiva del oficialismo”, manifestó. Por último, reiteró que la discusión sobre la actualización del Plan Director no debe confundirse con los problemas cotidianos que afectan a la ciudad.
“Nadie debe llamarse a engaño de que la forma en que se encuentra la ciudad se debe a la falta de actualización del Plan Director”, insistió. Y concluyó: “El atraso y el abandono que se observan se deben pura y exclusivamente a la desidia con que ha gestionado la política en los últimos años”.







