Nacionales — 24.04.2026 —
El Gobierno nacional promulgó la Ley de Glaciares en medio de fuertes cuestionamientos
La norma transfiere a las provincias la facultad de definir áreas protegidas y habilita un nuevo escenario que genera debate entre sectores políticos, ambientales y productivos.
El Poder Ejecutivo nacional oficializó este viernes la promulgación de la Ley N° 27.804, que introduce cambios en el régimen de protección de glaciares y ambientes periglaciares. La medida fue formalizada mediante el Decreto 271/2026, publicado en el Boletín Oficial, tras su aprobación en el Congreso el pasado 8 de abril.
La nueva normativa modifica aspectos centrales de la ley sancionada en 2010 y establece un nuevo esquema de protección, en un contexto marcado por cuestionamientos y posiciones enfrentadas. Entre los cambios principales, se dispone la transferencia de competencias a las provincias, que desde ahora podrán definir los criterios técnicos para determinar qué áreas serán consideradas protegidas.
Según lo informado, la ley original contemplaba a los glaciares como bienes públicos estratégicos con protección estricta, mientras que el nuevo texto permite que aquellas zonas que no sean incluidas bajo los criterios provinciales queden fuera de ese resguardo específico.
Este punto constituye el eje central de la reforma, ya que redefine el alcance de la preservación de estas reservas de agua dulce. Sectores ambientalistas advierten que la ley debilita la protección de fuentes de agua clave y facilitar el desarrollo de actividades como la minería en zonas sensibles.
Desde el Gobierno nacional, el presidente Javier Milei sostuvo que la reforma “empodera a las provincias para utilizar sus recursos” y habilita el desarrollo de actividades “donde no había nada que proteger”. En la misma línea, legisladores que impulsaron la iniciativa afirmaron que la normativa mantiene la protección de los glaciares.
En contraposición, voces críticas dentro del ámbito político y ambiental plantearon reparos. La diputada Natalia de la Sota advirtió que la medida podría poner en riesgo un recurso esencial al señalar que “sin agua, ni siquiera podemos pensar en un proyecto de crecimiento y desarrollo”.
Organizaciones ambientalistas también manifestaron su preocupación. Desde Greenpeace, la bióloga Agostina Rossi Serra remarcó que tanto los glaciares como los ambientes periglaciares cumplen una función clave como reservorios de agua dulce, especialmente en regiones áridas y semiáridas del país.
Según datos difundidos en el informe citado, en Argentina existen 16.968 glaciares que abastecen a 36 cuencas hidrográficas en 12 provincias, de las que dependen millones de personas, lo que ubica al tema en el centro del debate público.







