Internacionales — 08.02.2026 —
Irán volvió a desafiar a Trump y advirtió que mantendrá su programa nuclear
El gobierno iraní ratificó que no renunciará al enriquecimiento de uranio, incluso ante un posible conflicto armado. En paralelo, un tribunal condenó a seis años de prisión a la activista Narges Mohammadi.
La República Islámica de Irán reafirmó este domingo que no renunciará a su programa de enriquecimiento de uranio, aún si se desencadenara una guerra con Estados Unidos, en medio de una escalada de tensión militar y diplomática en la región del Golfo Pérsico.
“Nadie tiene derecho a dictar nuestro comportamiento”, declaró el canciller iraní Abás Araqchi desde Teherán, al referirse a la presión ejercida por Washington, que exige un acuerdo más amplio que limite no solo el programa nuclear iraní, sino también su capacidad balística y su apoyo a grupos armados en Medio Oriente.
“¿Por qué insistimos tanto en el enriquecimiento y nos negamos a renunciar a él, incluso si se nos impone una guerra? Porque es un derecho soberano”, remarcó el funcionario, en un mensaje dirigido tanto a la administración de Donald Trump como a la comunidad internacional.
Estados Unidos desplegó una fuerza militar significativa en el Golfo, incluyendo el portaaviones USS Abraham Lincoln, como señal de advertencia ante el endurecimiento del régimen iraní tras las protestas reprimidas en el país. “Su despliegue no nos asusta”, respondió Araqchi.
Mientras tanto, Irán y EE.UU. mantuvieron una ronda inicial de conversaciones en Omán, el pasado viernes, y manifestaron su intención de continuar el diálogo. Sin embargo, Araqchi advirtió que Teherán duda de la “seriedad” estadounidense para negociar realmente, aunque no descartó eventuales “medidas de confianza” si se levantan las sanciones internacionales que asfixian su economía.
Condena a Narges Mohammadi
En otro frente de conflicto, la represión interna en Irán volvió a quedar expuesta con la condena judicial contra Narges Mohammadi, activista por los derechos humanos y actual Premio Nobel de la Paz.
Un tribunal iraní la sentenció a seis años de prisión por asociación y colusión para cometer delitos, y a un año y medio adicional por “actividades de propaganda”. Además, se le prohibió salir del país por dos años y fue condenada al exilio interno en la ciudad de Josf, en la provincia de Jorasán del Sur.
La sentencia, que aún puede ser apelada, fue confirmada por su abogado Mostafa Nili, quien expresó su esperanza de que Mohammadi pueda acceder a libertad bajo fianza debido a sus delicados problemas de salud.
Con 53 años, Narges Mohammadi ha sido perseguida y encarcelada en reiteradas ocasiones por su militancia contra la pena de muerte y por rechazar el código de vestimenta obligatorio para las mujeres en Irán. Su activismo la convirtió en un símbolo internacional de la resistencia civil y en una de las voces más firmes en defensa de los derechos humanos en su país.







