Sociedad — 05.10.2026 —
“Uno no sabe para dónde van las balas”: conmoción entre los vecinos tras el crimen cerca de la Curva Mauri
Un comerciante de J. J. Paso al 4300 contó cómo vivieron el ataque ocurrido prácticamente frente a su negocio. Describió al barrio como tranquilo y expresó preocupación por la posibilidad de que vuelva a producirse un episodio similar.
Por Santotomealdía
El ataque a tiros que terminó con la muerte de Agustín Carulli, de 23 años, y dejó herido a un adolescente de 14 generó conmoción entre vecinos y comerciantes de J. J. Paso al 4300, a una cuadra de la Curva Mauri. Este lunes, Pablo, propietario de un lubricentro ubicado prácticamente frente al lugar del hecho, contó cómo impactó lo ocurrido en una zona que describió como tranquila.
El comerciante, que vive en el barrio desde hace más de 20 años, señaló que nunca había vivido allí un episodio de estas características y expresó su preocupación por quienes trabajan con las puertas de los locales abiertas. “Uno no sabe para dónde van las balas”, manifestó. También explicó que los vecinos mantienen contacto mediante un grupo de WhatsApp vinculado a una alarma comunitaria y reconoció que observa patrullajes policiales y presencia de Gendarmería.
“Fue una conmoción para todos los locales que están acá, todos los vecinos”, sostuvo sobre el ataque del sábado por la tarde, ocurrido en el límite entre Villa Adelina Centro y Villa Adelina Oeste. Pablo estaba en su casa cuando comenzó a recibir mensajes. Su comercio, situado en J. J. Paso al 4300, se encontraba cerrado porque no trabaja los sábados por la tarde. Aclaró que no presenció el ataque ni conoce a las víctimas.
Según explicó, las fotografías que circularon mostraban el frente del negocio, por lo que conocidos y vecinos se comunicaron para preguntarle qué había sucedido. “Me encontré con la novedad de que este hecho sucedió en las puertas prácticamente de acá del negocio”, relató.
La cercanía del ataque lo llevó a pensar en el riesgo para quienes podrían haber estado atendiendo o circulando por el lugar. “Acá tenemos la puerta abierta del negocio constantemente, uno está en el mostrador”, explicó. “Es una alerta muy grande para el barrio”, agregó.
El comerciante contó que la Municipalidad instaló recientemente una alarma comunitaria, luego de pedidos de los vecinos, y que el grupo de WhatsApp les permite mantenerse informados. Tras los disparos, ese espacio comenzó a recibir mensajes sobre lo ocurrido.
Respecto de la presencia de las fuerzas de seguridad, afirmó: “Veo los patrulleros circulando en el barrio”, y mencionó también el paso de personal de Gendarmería. Sin embargo, expresó que esa presencia no elimina el temor que dejó el episodio: “No sabemos exactamente cuándo puede volver a pasar otra vez algo como lo que pasó”.
Pablo describió una relación cercana entre los comerciantes y vecinos del sector. “Somos un barrio muy unido y entre los vecinos y comerciantes nos ayudamos”, destacó.
El ataque del sábado
El hecho ocurrió poco antes de las 17, cuando Carulli y el adolescente circulaban en una motocicleta. Según la reconstrucción inicial de los investigadores, un automóvil se habría colocado a la par y desde su interior se efectuaron varios disparos, antes de escapar.
Carulli recibió dos impactos en el tórax y fue trasladado al Hospital José María Cullen, donde fue intervenido quirúrgicamente. Falleció a las 22.45 del sábado. El adolescente de 14 años fue llevado al Hospital de Niños Orlando Alassia.
En el lugar se encontraron dos vainas servidas calibre 9 milímetros y un proyectil en el interior del asiento de la motocicleta. La investigación incluye el análisis de esa evidencia y el relevamiento de cámaras de seguridad. Hasta la información publicada el domingo, no se habían informado detenciones ni identificado a los autores del ataque.







