Internacionales — 22.09.2026 —
Lula desafió a Estados Unidos ante la ONU: “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”
El presidente brasileño cuestionó las “tentaciones hegemónicas” en América Latina y defendió el multilateralismo. Además, reclamó cambios en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó el avance de las políticas unilaterales y defendió la soberanía de su país durante su discurso ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas. En un mensaje atravesado por las tensiones con Estados Unidos, el mandatario afirmó que “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie” y reclamó una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU.
Lula fue el primer jefe de Estado en dirigirse al pleno de la Asamblea General, de acuerdo con la tradición de Naciones Unidas, y planteó que la comunidad internacional enfrenta una disyuntiva entre multilateralismo y unilateralismo. “Se nos exige elegir entre multilateralismo y unilateralismo. ¿Soberanía o subordinación?”, expresó.
En ese marco, el presidente brasileño sostuvo que el Consejo de Seguridad se encuentra paralizado y cuestionó el sistema actual de funcionamiento del organismo. “Somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple su papel”, afirmó, al tiempo que reclamó cambios en su composición y en los mecanismos de toma de decisiones.
El mandatario también advirtió sobre las “tentaciones hegemónicas” en América Latina de la mayor potencia del mundo, en una referencia a Estados Unidos, y sostuvo que Brasil y los países de la región necesitan “socios con una agenda positiva” y no presiones externas.
“Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, afirmó Lula, en una de las frases centrales de su intervención. El planteo se produjo en un contexto de crecientes tensiones entre Brasil y la administración de Donald Trump, que en los últimos meses incluyeron medidas comerciales contra productos brasileños y fuertes diferencias políticas entre ambos gobiernos.
Lula también sostuvo que “la democracia está nuevamente en jaque” y denunció una supuesta injerencia externa en procesos electorales de América Latina. “Estamos presenciando una vez más la injerencia externa en los procesos electorales”, afirmó, al tiempo que defendió la soberanía del proceso político brasileño.
En el plano interno, el mandatario hizo referencia al escenario electoral de Brasil, donde buscará la reelección frente a otros candidatos, entre ellos el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. La campaña brasileña se desarrolla en paralelo a las diferencias entre Lula y Trump, quien ha respaldado políticamente al sector de Bolsonaro.
El presidente brasileño también cuestionó el papel de las grandes potencias frente a los conflictos armados y consideró que el mundo atraviesa “el momento más crítico de Naciones Unidas” desde su primer discurso ante el organismo, en 2003.
“Las concesiones a la ley del más fuerte pasaron de los límites”, sostuvo Lula, quien advirtió además sobre el riesgo de que conflictos regionales terminen transformándose en enfrentamientos de alcance global.
En materia internacional, el mandatario defendió una salida negociada para la guerra en Ucrania y reclamó que los integrantes del Consejo de Seguridad se reúnan para avanzar hacia el fin de ese conflicto y de la guerra entre Israel e Irán. Para Lula, el multilateralismo es una herramienta indispensable frente a un escenario internacional cada vez más fragmentado por la proliferación de conflictos armados.







