Internacionales — 28.01.2026 —
Tormenta Fern en EE.UU.: ya son 42 los muertos y Trump declaró la emergencia en 22 estados
La tormenta invernal Fern provocó muertes, caos en los transportes y críticas por el manejo de la crisis. La ciudad de Nueva York suspendió el servicio de ferry y se denuncian fallas estructurales tras la muerte de personas sin hogar.
Al menos 42 personas murieron en Estados Unidos a causa de la tormenta invernal Fern, uno de los temporales más severos de los últimos años. El presidente Donald Trump declaró la emergencia en 22 estados, mientras el país enfrenta caos en los transportes, cortes de energía, accidentes fatales y temperaturas extremas.
Según informó la agencia Associated Press, las muertes se registraron en diferentes contextos: desde accidentes recreativos en la nieve, hasta episodios de hipotermia y siniestros viales. En Texas, tres hermanos fallecieron tras caer a un estanque congelado, y una persona fue hallada sin vida en una estación de servicio abandonada. En Arkansas, un joven de 17 años murió tras impactar contra un árbol mientras era arrastrado sobre la nieve por un vehículo todoterreno.
La tormenta también provocó la mayor cancelación de vuelos desde la pandemia, con más de 19.000 servicios suspendidos en todo el país. Las autoridades emitieron alertas por acumulación de hielo, árboles caídos, rutas bloqueadas y congelamiento de caminos.
En Nueva York, la red pública NYC Ferry suspendió todas sus rutas debido al congelamiento del río Hudson. Se advirtió que las operaciones podrían permanecer interrumpidas durante varios días, debido a las condiciones extremas que impiden navegar con seguridad.
Uno de los aspectos más dolorosos de la crisis fue la muerte de al menos diez personas sin hogar en la ciudad de Nueva York. La Sociedad de Asistencia Legal y la Coalición para las Personas sin Techo emitieron un comunicado conjunto denunciando “décadas de fallas sistémicas”. Apuntaron contra las políticas de redadas, desalojos y reubicaciones forzadas, que —según advirtieron— fomentaron desconfianza hacia los servicios sociales y dejaron a muchas personas sin posibilidades reales de resguardo frente a las condiciones extremas.
Desde el gobierno federal, la declaración de emergencia busca acelerar la asistencia a los estados afectados, pero la dimensión del temporal evidencia la fragilidad de muchas ciudades ante eventos climáticos extremos, que, según especialistas, podrían intensificarse con el cambio climático.







